Fracasa siendo auténtico

Es difícil ignorar la educación que has recibido, crees que hay un orden preestablecido para lograr tus objetivos, para conseguir la ansiada felicidad. Un orden que viene impuesto por el poder, respaldado por los medios de comunicación y aceptado por la mayoría de la sociedad.

Pues yo te digo… al carajo con el orden preestablecido, aún sin éxito, la sensación de libertad, de ser fiel a uno/a mismo/a, es mejor que lograr falsos objetivos siendo lo que otros esperan que seas.

Busca la mejor versión de ti mismo/a, elige tus objetivos, traza tu propio camino y fracasa siendo auténtico/a.

Emilio C.S.

El camino del corazón

La bicicleta permite conectar como ningún otro deporte o actividad puede hacerlo. Cuando se produce un encuentro con otro/a ciclista en el mismo sentido de la marcha, puedes ser simplemente educado y saludar al paso. Puedes moderar la velocidad, conectar durante unos minutos y desconectar fácilmente con un cambio de ritmo si lo necesitas. Y puedes recorrer largas distancias en compañía de completos desconocidos, disfrutando de buena conversación sin esperar nada cambio, tan sólo pasar un rato agradable disfrutando de la bicicleta. No conozco en este momento ninguna otra actividad o deporte que permita hacer esto con tanta sencillez, libertad y sin que ninguna de la partes se sienta violentada. Supongo que los que tienen una mascota o pasean con un carricoche con su bebé por el parque saben de lo que estoy hablando. En este último caso, yo mismo he comprobado que el carricoche es casi como una especie de sello de calidad personal que permite a hombres y mujeres mantener una conversación de forma natural, pero impensable de otro modo por la inmadurez de esta sociedad enferma e hipócrita.

Con Julián

Aún así, nada comparado con la espontaneidad y la libertad que te otorga la bicicleta; en pocos segundos puedes advertir un cambio de ritmo o una conducta que te permite saber si eres aceptado como compañero circunstancial o es mejor que continúes por tu camino. Y esto es exactamente lo que me sucedió ayer y por lo que vale la pena escribir sobre el particular, increíble, inesperado y divertido día que espero recordar siempre, aunque ya advertí a sus protagonistas, que me faltaría literatura y memoria para relatarlo con el detalle que se merece.

El motivo

Por circunstancias personales, me estoy viendo en la necesidad de usar la bicicleta (de carretera) para trayectos en los que me es mucho cómodo usar el coche, por ejemplo, para pasar un día a la playa. Parece la jornada perfecta para ir en bicicleta pero tiene ciertos inconvenientes para mi como ¿dónde dejar la bicicleta? ¿qué candado me llevo? ¿me robarán las ruedas? estoy sólo… ¿cómo vigilo mis pertenencias cuando esté en el agua? Porque yo soy de los que van con móvil a la playa, por mi trabajo y por afición a la fotografía. Y porque hay cosas que te suceden en la vida que son tan increíbles que necesitas una fotografía para demostrarlas.

Hacia San Javier

Finalmente y con algo de retraso salí de Murcia en dirección a San Javier sin más expectativas que las de llegar a la playa, estudiar una zona donde poder dejar la bicicleta y regresar, pero fue mucho más que eso. Aunque había planificado la ruta, me encontré con el carril interurbano que va desde los Ramos hasta San Javier. Había visto otras veces algunos tramos de esa vía, pero desconocía por completo hasta donde llegaba, y ayer era día de aventurarse por él. A los pocos kilómetros una familia que paseaba por él carril me daba la primera gran noticia del día. Este carril llega hasta San Javier –me dijo el que parecía ser el líder de la manada. ¿En serio? –respondí sorprendido. Genial… pan comido!

A los pocos kilómetros diviso a un ciclista, lleva ritmo tranquilo y va con bicicleta de montaña. No hace falta que diga que, sea cual sea el ritmo del ciclista que va delante, hay que darle caza. A los pocos segundos ya estábamos en paralelo. Por mi carácter extrovertido lo pongo al día de mis circunstancias personales y de mis planes para ese día en una o dos frases. Ese soy yo, es mi carta de presentación y ahora tu, extraño viajero, tendrás que decidir si seré buena compañía o si prefieres disfrutar de la brisa del viento en solitario. Julián, pues así se llama esta bellísima persona, amante de la bicicleta de montaña y de gran corazón, demostró sin cambios de ritmo y con buena conversación que estaba dispuesto a dejar que le acompañara hasta San Javier.

Hasta aquí una historia corriente

Hasta aquí no es una historia muy diferente de la que suele vivirse en el día a día sobre una bicicleta. Lo extraordinario fue que Julián demostró tener una calidad humana como pocas personas he conocido. Comenzó ofreciéndome dejar la bicicleta en la casa de la playa a la que él iba (nadie mejor que un ciclista para entender esta situación), y una vez allí me presentó a su familia, buenas, vengo con un compañero –dijo al entrar. Lo siento amigos corredores, poseedores de mascotas y felices padres que pasean carritos con bebés por el parque… sin acritud… tienes que subirte a una bicicleta, salir ahí fuera y vivir nuevas experiencias para entender porque somos una tribu.

Una familia como pocas

No quiero entrar en demasiados detalles por respeto a la privacidad de esta familia. Pero si puedo decir orgulloso y emotivo que me demostraron que queda gente buena por el mundo, gente dispuesta a ofrecerte su casa, su comida y su tiempo a cambio de nada. Tras las presentaciones vino la cerveza, buena conversación y un baño en la playa antes de comer. Después me dejaron una camiseta y me invitaron a comer en el restaurante Sidrería Asturiana de Santiago de la Ribera. Si tienes la oportunidad de ir, te recomiendo probar los escalopines al cabrales y que intentes sonsacar a la cocinera el secreto de su salsa (sigue intentándolo Antonio).

En la sidrería

Ahora mismo me pregunto cómo tuve la cara dura de meterme de esa manera en sus vidas, pero confieso que me sentí arrastrado. Me ayudaron, me adoptaron, me ofrecieron su casa y un lugar en su mesa en la que disfrutamos de buena conversación y risa distendida ¿qué puedo decir? me dejé querer y me siento muy afortunado por haber sido vuestro invitado, gracias ¿estaré a vuestra altura cuando se me presente una oportunidad igual? Creo que no, por eso quizás me siento culpable, pero lo intentaré.

El regreso

Finalmente regresamos a Murcia, por el mismo camino de llegada, pero no como desconocidos, si no con una historia en común. Se nos hizo tarde, la caída del sol dio paso a la oscuridad y llegamos a Murcia gracias a la luz delantera de Julián. Cenamos un bocata en el café bar Cetina y dimos por terminada una increíble e inesperada jornada con un saldo muy positivo.

La fábula

De esta aventura me quedo con la amistad de Julián, la filosofía, clarividencia y originales camisetas de Antonio, la paciencia y amabilidad de Juani, y la simpatía de Laura. También con todo lo conversado, que fue muy enriquecedor. Flotan en mi cabeza conceptos, consejos, libros por leer, la historia de la vida que sólo se aprende al vivirla, y todo gracias a una bicicleta.

El camino del corazón es el camino del coraje. Es vivir en la inseguridad, es vivir con amor, con confianza; es adentrarse en lo desconocido. Es renunciar al pasado y permitir el futuro. Coraje es adentrarse por caminos peligrosos. La vida es peligrosa, y sólo los cobardes pueden evitar el peligro, pero entonces, ya estarán muertos. La persona que está viva, realmente viva, vital, siempre se aventurará a lo desconocido. Allí encontrará peligros, pero se arriesgará. El corazón siempre está dispuesto a arriesgarse, al corazón le gusta apostar. La cabeza es un hombre de negocios. La cabeza siempre hace cálculos, es astuta. El corazón no es calculador.

La alegría de vivir peligrosamente, Osho.

El equipaje

Por si alguien se encuentra en mi misma situación, esto es lo que metí en mi mochila que terminó pesando 4kg, más el peso de los dos bidones de agua. Seguro que es un planteamiento equivocado para muchos, pero para mi el peso extra es sólo una forma de hacer más completo mi ejercicio (y si no lo entiendes pide que te cuenten el chiste de aquel que andaba con un yunque por la selva ;-)):

  1. Candado de horquilla Abus Granit X-Plus 54.
  2. Protector solar.
  3. Toalla.
  4. Chanclas.
  5. Funda acuática Coolock para efectivo, documentación y móvil.
  6. Válvula y dos cámaras.

Y esto es lo que me faltó:

  1. Camiseta y pantalón cortos para no ser objeto de miradas al entrar en un bar, a no ser que sea lo que vayas buscando…
  2. Dos cierres para ruedas Allen para dificultar (que no impedir) la extracción de las ruedas (ya en mi poder).
  3. Una cable disuasorio para enlazar ruedas y sillín con el Abus Granit para dificultar (que no impedir) la extracción de las ruedas (también ha llegado hoy).
  4. Una luz delantera.

Comparando el entrenamiento por potencia con el entrenamiento basado en la frecuencia cardiaca

Cualquiera que haya tenido el mínimo interés en mejorar su estado de forma y haya buscado información sobre planes de entrenamiento para ciclistas (o triatletas), habrá comprobado que existen dos formas de llevar a cabo estos entrenamientos: unos basados en la frecuencia cardíaca y otros en la potencia. Aunque no es mi intención (ni me apetece) hacer una introducción sobre las carencias de un sistema y las bondades de otro, podríamos decir de forma resumida que la frecuencia cardíaca es un indicativo del estrés fisiológico soportado al realizar un trabajo, aunque no proporcione información acerca de la intensidad del ejercicio realizado. En cambio, la medición de la potencia sí permite permite conocer la cantidad de vatios que el ciclista aplica sobre los pedales y estimar de forma objetiva la intensidad de un ejercicio.

Ejercicio 1: Sesión de entrenamiento basada en potencia

Sesión de intervalos de 7x5minutos en Z2 (de 140 a 191 vatios) con 2 min en Z1 (de 0 a 140 vatios) de recuperación. Aunque no debe interpretarse que la zona Z2 acaba donde empieza la Z3 (no existe tal exactitud), toda la intensidad se desarrolla en la parte alta de cada zona.

Sesión de entrenamiento basada en potencia

Gráfico 1

Completar la sesión no tiene ningún tipo de complicación. El gráfico de potencia muestra con bastante exactitud el tiempo invertido en cada una de las zonas Z1 y Z2.

Distribución de potencia

z1-z2-por-potencia-w

Gráfico 2

Distribución de frecuencia cardíaca

z1-z2-por-potencia-fc

Gráfico 3

Ejercicio 2: Sesión de entrenamiento basada en frecuencia cardíaca

Sesión de intervalos de 7x5minutos en Z2 (de 114 a 140 ppm) con 2 min en Z1 (de 95 a 114 ppm) de recuperación. Como en la sesión anterior, no debe interpretarse que la zona Z2 acaba donde empieza la Z3 (no existe tal exactitud), de todos modos la intensidad se desarrolla en la parte alta de cada zona.

z1-z2-por-frecuencia-cardiaca-grafico

Gráfico 4

Comparando las gráficas 1 y 4, salta a la vista que la potencia (color azul) obtenida en la sesión basada en frecuencia cardíaca es mucho más irregular.

En la primera parte de la sesión, cuesta mucho elevar las pulsaciones a la zona deseada, y los vatios obtenidos no se corresponden con las pulsaciones. Es necesario acumular cierta fatiga para que la frecuencia se estabilice en zonas más altas.

Al finalizar cada intervalo, aunque la potencia disminuye considerablemente, las pulsaciones se mantienen altas mientras el organismo se recupera. Del mismo modo, al pasar de una zona de trabajo inferior a una superior, se produce el efecto contrario. Mientras el medidor de potencia refleja un aumento considerable de los vatios obtenidos, la frecuencia cardíaca asciende de forma mucho más progresiva y la información se desvirtúa.

Existen además otros factores que afectan a la frecuencia cardíaca como la temperatura ambiente, la mejora o el empeoramiento de la forma física, el nivel de hidratación, la fatiga acumulada, el sueño, el estrés y los nervios. Me sucede a menudo cuando hago rodillo, que recuerdo el ascenso de un puerto durante una marcha cicloturista, o visualizo como será mi próxima salida, y la excitación que me produce se traduce rápidamente en un incremento de pulsaciones, aunque en términos de potencia mi rendimiento no aumente.

Distribución de frecuencia cardíaca

z1-z2-por-frecuencia-cardiaca-fc

Gráfico 5

Distribución de potencia

z1-z2-por-frecuencia-cardiaca-w

Gráfico 6

Al ver la zona de potencia Z3 (gráfico 6) correspondiente a los intervalos de frecuencia en Z2 (de 131 a 144 ppm del gráfico 5), podría llegarse a la errónea conclusión de que es la zona de frecuencia cardíaca idónea para trabajar la potencia en la zona Z3, pero esos picos de potencia (de 195 a 240 w) que llegan incluso a la zona Z4, se corresponden en realidad con los esfuerzos realizados al inicio de cada intervalo para elevar la frecuencia cardíaca de 114 a 140 ppm.

De la sesión basada en potencia (gráfico 3) si puedo extraer información práctica, como por ejemplo, que para mantener una potencia en la parte alta de la zona Z2 (de 175 a 195 w), debo mantener una frecuencia media aproximada entre 138 y 145 pulsaciones, y no de un máximo aproximado de 140 ppm que había calculado de forma previa; dato que puedo utilizar en las salidas de carretera en las que no dispongo de un medidor de potencia. Aunque para extraer datos más objetivos, recomendaría contrastar esta información con varias pruebas de potencia en sesiones 1 a 2 horas en zonas Z2 y Z3, de 20 minutos en Z4, y de 5 minutos en zona Z5.

Conclusiones

En resumidas cuentas, y sobre todo en un entrenamiento interválico, la frecuencia cardíaca no es un parámetro que permita cuantificar con objetividad la intensidad del trabajo realizado, debido al desfase que se produce entre pulsaciones por minuto y potencia obtenida. Aunque era algo ya sabía, me ha gustado experimentar y contrastar las dos formas de entrenamiento, y espero que sirva de ayuda a cualquiera que tenga en mente realizar un plan de entrenamiento.

Dopping digital con Digital EPO

Digital EPO

Para bien o para mal, Strava ha cambiado la forma en la que muchos de nosotros realizamos nuestras salidas en bicicleta. Cada ascenso, descenso o tramo de carretera es susceptible de convertirse en una competición en diferido en la que poder comparar nuestros tiempos, con amigos, compañeros de grupo y con cualquiera que haya completado el mismo recorrido.

Pero como en toda competición humana, hacer trampas es para muchos la única forma de lograr sus objetivos. Ahora con Digital EPO los tramposos lo tienen más fácil que nunca, ya que permite modificar la velocidad media, la media de pulsaciones y los tiempos de ascenso de cualquier archivo TCX.

A Strava hay que darle el valor que tiene, es una de las mejores utilidades para realizar un seguimiento de nuestras salidas en bicicleta, compartirlas con amigos, seguir sus actividades. Pero difiere del resto en su sistema de competición KOM/QOM, y del mismo modo que ha generado un gran interés, podría convertirse en su talón de Aquiles si no desarrollan pronto algún tipo de algoritmo que permita identificar este tipo de trampas.

Buscando posibles soluciones, se me ocurre pensar en algún tipo de factor personal que permita identificar, en base a un histórico de actividades, si la respuesta del corazón durante un esfuerzo, difiere demasiado del registrado en anteriores actividades. Aunque podría tratarse de un ciclista que ha mejorado su condición física.

Otra opción más compleja pero segura, es que los Gps incluyan en el futuro algún tipo de certificado que permita garantizar que el archivo original no ha sido modificado ¿pero por qué iba la industria a molestarse por implementar algo así?

También desde Strava se podría dar más credibilidad a los actividades publicadas directamente desde los dispositivos con los que han sido registrados, empezando por la propia aplicación de Strava para móviles, y desde la que es más difícil que un usuario modifique sus registros, pero eso dejaría fuera a todos los aficionados y profesionales que usan Gps más avanzados.

Más información

Digital EPO: smash your Strava times… by cheating

Aprendiendo de los errores

Siéntete orgulloso de lo que haces, incluso de tus errores. Tener errores significa que lo estás intentando.

“Siéntete orgulloso de lo que haces, incluso de tus errores. Tener errores significa que lo estás intentando”

El mes de mayo ha sido intenso y es un buen momento para hacer balance. Han sido cuatro marchas cicloturistas: Ruta de los castillos, memorial Mariano Rojas, Sierras de Moratalla y Tour del Juguete. Partiendo de la premisa de que el objetivo principal era disfrutar del cicloturismo, la experiencia ha sido increíble y me siento satisfecho. Además, participar en marchas cicloturistas aporta una experiencia que no puede obtenerse de otro modo, sin duda la mejor escuela y donde realmente aprendes de tus propios errores.

¿He mejorado con respecto al año pasado?

Tomando como referencia la única marcha que hice el año pasado y que he repetido este (la Ruta de los Castillos), el año pasado completé unos 150 Km y un ascenso acumulado de 2400 metros en 6:37 horas, y este año, 160 km y un ascenso de 2660 metros en 5:49 horas; más distancia y más dureza en casi una hora menos. Puedo afirmar que he mejorado, pero también he sufrido mucho, porque el ritmo ha sido siempre superior al que debería haber llevado en casi todas ellas.

Detectando problemas y posibles soluciones

Al margen de la mejora personal que pueda haber experimentado, he sufrido calambres y en ocasiones, me he sentido completamente falto de energía, sin llegar a sentir el temido mazazo, ni la pájara. Los calambres suelen hacer aparición por diversos motivos, entre ellos, por pérdida de sales por deshidratación, y por la acumulación de ácido láctico (hay opiniones contrarias a esta teoría) que se produce al mantener una intensidad superior a la realmente se puede mantener. Solución: en la última marcha, puse especial atención a la reposición de sales y aunque sentí sensaciones previas a la aparición de los calambres, no los sufrí.

En las dos ocasiones en las que me he sentido sin energía para continuar, he descuidado la alimentación. Casi siempre se produce el mismo patrón: te sientes bien y el entusiasmo por mantener el ritmo del pelotón hace que descuides la alimentación hasta que es demasiado tarde. Solución: en la última marcha puse más atención en la ingesta de hidratos de carbono, entre 60 y 80 gramos por hora.

Pero si he aprendido algo realmente importante a lo largo de estos casi 600 kilómetros, es que la alimentación y la hidratación no van a cubrir mis necesidades energéticas ni fisiológicas, si me exijo unos niveles de intensidad que mi cuerpo no puede mantener. Es así de simple y sencillo, aunque el entusiasmo nos nuble la vista. Muchos de los ciclistas que terminan en las primeras posiciones de estas marchas, adolecerían de este tipo de problemas (calambres y pájaras), si mantuvieran un nivel de exigencia similar respecto a su preparación (por ejemplo, intentado llevar el ritmo de ciclistas profesionales).

Planificando el futuro

No quiero parecer dramático, si no realista al afirmar que en lo que respecta a este año, el ritmo alcanzado en el Tour del Juguete es lo máximo a lo que puedo aspirar en este tipo de marchas: una media de 2,7 vatios por kilogramo (posición 231 de 700, 27,38 de velocidad media, 5:01 horas para 136km y un ascenso de 2719 km). Y ahora, a planificar y a trabajar para el año 2014 mientras me divierto lo que queda de este.

Lectura recomendada

Los Calambres: Conoce sus causas para evitarlos
Controlar el ácido láctico